Cáncer es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades, las cuales pueden afectar a cualquier parte del organismo. Una característica del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, proceso conocido como metástasis. Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer.

Se sabe mucho acerca de las causas del cáncer y las intervenciones para prevenirlo y tratarlo. Es posible reducir y controlar el cáncer aplicando estrategias de base científica destinadas a la prevención de la enfermedad así como a la detección temprana y al tratamiento de estos enfermos. Muchos cánceres tienen grandes probabilidades de curarse si se detectan tempranamente y se tratan de forma adecuada.

Más del 30% de las defunciones por cáncer podrían evitarse modificando o evitando los principales factores de riesgo, tales como:

  • El consumo de tabaco
  • El exceso de peso o la obesidad
  • Las dietas malsanas con un consumo insuficiente de frutas y hortalizas.
  • La inactividad física.
  • El consumo de bebidas alcohólicas.
  • Las infecciones por papilomavirus humano y virus de hepatitis B.
  • La contaminación del aire de las ciudades.
  • El humo generado en la vivienda por la quema de combustibles sólidos.

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante, y es la causa del 22% de las muertes mundiales por cáncer en general, y del 71% de las muertes mundiales por cáncer de pulmón. En muchos países de ingresos bajos, hasta un 20% de las muertes por cáncer son debidas a infecciones por virus de hepatitis B o papilomavirus humano.

  • Intensificar campañas para evitar los factores.
  • Vacunar contra los papilomavirus humano y el virus de hepatitis B.
  • Controlar los riesgos ocupacionales.
  • Reducir la exposición a la radiación solar.

La mortalidad por cáncer se puede reducir si los casos se detectan y tratan a tiempo. Las actividades de detección temprana tienen dos componentes; el diagnóstico temprano (con exploración física dirigida) y los estudios de screening ó cribado (por ejemplo frotis de Papanicolaou para el cáncer cervicouterino y mastografías para el cáncer de mama).